Pancarta en preparación en CSO La Rosa | Foto: xLavapies.com
Febrero se presenta como un mes de protesta ciudadana tanto en Lavapiés como en el distrito Centro, con dos fechas destacadas y próximas en la agenda de los descontentos: los días 15 y 20 de este mes. En ambas citas el movimiento vecinal se echará a las calles como herramienta de supervivencia urbana y presión social visible; en contra de problemas que se cronifican y exigiendo soluciones que se posponen.
Dicen los vecinos de Lavapiés que les sobran los motivos para salir una vez más a las calles a clamar en contra del abandono institucional al que culpan de la mayoría de los males del barrio. Por eso, el pr óximo domingo, día 15, más de 50 entidades y colectivos sociales, agrupados en una plataforma ciudadana, marcharán bajo el lema 'Lavapiés al Límite', exigiendo mejoras para la zona y sus habitantes.
Pero resulta que esos reinos de taifas que son los barrios de Centro, cada cual con sus características propias, están amenazados por problemas transversales que no entienden de fronteras imaginarias como la de la Gran Vía, que divide a los del norte de los del sur, y esa es la razón por la que sus respectivas asociaciones de vecinos han creado recientemente una coordinadora de defensa en común que, como una de sus primeras acciones, y junto a otros colectivos del distrito Centro, han armado un carnavalesco pasacalles reivindicativo para el día 20 con el que presentar en sociedad, a vecinos y administración, sus ganas de dar guerra.
Lavapiés al Límite: 15 de febrero, 12 horas, parque Casino de la Reina
Fue en junio de 2024 cuando tuvo lugar la primera manifestación vecinal de la plataforma Lavapiés al Límite. Pese al éxito de la convocatoria, el empuje de la protesta no consiguió más logro que el de unir a quienes se sumaron a la misma, entrando la entidad en una fase de letargo.
Sin embargo, hace meses que la plataforma salió de esa hibernación y, reunión semanal de trabajo tras reunión semanal, ha logrado armar no solo una nueva protesta el día 15 ('¡Levantadas por nuestro barrio!') sino todo un programa de actividades que desarrollarán mensualmente durante el próximo año, a través de las cuales visibilizarán cada uno de los caballos de batalla sobre los que cabalgan.
Todo esto será presentado el jueves, en rueda de prensa, en el Teatro de Barrio, si bien los principales motivos para protestar ya han sido expuestos.
Así, en una especie de programa de mínimos consensuado, los miembros de la plataforma Lavapiés al Límite exigen:
🔹Un centro permanente de atención a personas drogodependientes, con problemas de salud mental o en situación de calle
🔹 Políticas que pongan a la infancia y a la juventud en el centro
🔹 Servicios que realmente cuiden a las personas ancianas y dependientes
🔹 Acceso universal a la Salud Pública con presencia de intérpretes y mediadores en las lenguas del barrio y el refuerzo urgente de aulas de enlace para facilitar la integración de menores extranjeros en el sistema educativo
🔹 Un barrio libre de todo tipo de violencias machistas, delitos de odio y racismo
🔹 Frenar la especulación inmobiliaria, la gentrificación y la proliferación de pisos turísticos
🔹 Mejorar y aumentar los espacios verdes del barrio y crear refugios climáticos
🔹 Reconocimiento y legitimidad de los espacios autogestionados
'El entierro de los barrios': 20 de febrero, 18 horas, plaza de la Provincia
La semana pasada, los inquilinos del edificio del número 42 de la calle Valverde desplegaban unas pancartas en su fachada para denunciar que un fondo buitre pretende echarlos de sus hogares.
Esa herida abierta en Malasaña es la misma que desde hace meses supura en los edificios de Lavapiés de Tribulete 7, San Ildefonso 20, Buenavista 25, Zurita 22 o Mesón de Paredes 88.
Centro se desangra por similares vías -vivienda, sanidad pública, espacios para la infancia- que la recientemente creada Coordinadora de AAVV de Centro, que aglutina a distintas asociaciones vecinales del distrito, pretende cerrar.
La coordinadora está detrás de la organización del pasacalles que, partiendo de la plaza de la Provincia, el próximo día 20, a las 18 horas, realizará un recorrido jalonado de múltiples paradas en las que visibilizar y reivindicar los problemas que afectan a los barrios del distrito; transversales en su mayoría.
Vestida de performance carnavalesca y con acompañamiento musical, la acción expondrá "los problemas que nos ahogan", según la organización, y clamará por soluciones.
Armados de humor, estos vecinos, en alegre cortejo fúnebre, simularán el entierro de la sardina Centrina, trasunto de los barrios, para denunciar:
🔹La falta de vivienda
🔹 La turistificación sin límites
🔹 La basura y la suciedad
🔹 La desaparición del comercio de barrio
🔹 La falta de centros de salud
🔹 La expulsión de familias, estudiantes y mayores
🔹 La pérdida del alma de nuestros barrios
La AV Maravillas, AV Las Cavas, AV Sol y Letras, AV La Chispera, AV La Corrala y la asociación cultural Maestras de Lavapiés son las promotoras de la acción, abierta a la participación vecinos y comerciantes.
Maribel Pizarroso, presidenta de la malasañera AV Maravillas asegura que a la Coordinadora de AVV le ha costado arrancar cerca de año, para afirmar que los barrios no se entierran en silencio y que se defienden juntas.
Los problemas de siempre, pero acelerados
Estas protestas de febrero parten de un diagnóstico vecinal que, con matices, señala problemas calcados a los de hace, cuanto menos, una década, pero con una diferencia: ahora todo está más acelerado.
Vivienda inaccesible: alquileres disparados, rotación constante de vecinos y expulsión silenciosa de población trabajadora. Turistificación sin control: pisos turísticos, hoteles encubiertos y saturación del espacio público. Desgaste de los servicios públicos: limpieza insuficiente, ruido crónico, falta de inspecciones eficaces. Pérdida de identidad barrial: comercios históricos sustituidos por negocios orientados al visitante. Falta de participación real: decisiones urbanas que se toman sin contar con quienes viven allí.
¿Por qué ahora?
Si ninguno de los motivos por los que se protesta son nuevos, ¿por qué movilizarse ahora?
"Quizá lo que sí es nuevo es la sensación de estar al límite porque hay cuestiones a las que se les pone freno ya o pronto no quedará tejido vecinal al que proteger", apuntan a este periódico desde uno de los colectivos de portavocías borrosas que están detrás de la protesta en Lavapiés del día 15. Si a eso se le une el "agotamiento de años de reuniones, alegaciones y promesas incumplidas, que han erosionado la confianza en los canales institucionales, el ahora y el porqué de las movilizaciones cae por su propio peso", sentencian.
La conversación se produce en el CSO La Rosa, en el número 1 de la calle Bastero, donde en su cuarta planta se preparan las pancartas y carteles que hablarán de la marcha del domingo.
Lo idóneo de volver a las calles en estas fechas se explica también con la vista puesta en el horizonte político: las próximas elecciones municipales serán en la primera mitad de 2027. Es buena época para que el movimiento vecinal busque marcar agenda antes de que empiece el ciclo electoral y sea tarde. Así la movilización no es solo protesta, sino una advertencia temprana.