La Asociación CSA La Tabacalera de Lavapiés ha firmado este miércoles, 4 de noviembre, con el Ministerio de Cultura el acuerdo que da cobertura jurídica a su regreso a la antigua fábrica de tabacos de Embajadores.
La autorización tendrá una duración de cuatro años, prorrogables por otros cuatro y reconoce expresamente la autogestión del centro social y de sus colectivos de, en principio, dos naves del complejo, con opción de lograr un tercer espacio, según ha podido conocer xLavapiés.
La firma desarrolla el compromiso anunciado por Cultura el pasado mes de marzo y concreta los derechos y obligaciones de ambas partes. Sin embargo, todavía no hay una fecha cerrada para la reapertura efectiva del CSA, aunque se espera que sea antes del fin de 2026.
Tres naves para recuperar la actividad cultural y comunitaria
Si el pasado marzo una comunicación ministerial anunciaba que se cederían dos superficies de 512 y 288 metros cuadrados, que sumaban 800 metros cuadrados destinados a usos culturales y comunitarios, fuentes conocedoras del acuerdo final, cuyo texto no se ha hecho público todavía, precisan a este periódico que, de entrada, serán tres naves las que gestionará el CSA.
La rúbrica, largamente negociada, permite avanzar en la recuperación de la actividad del proyecto en Embajadores, 53. El regreso de la misma será progresivo y dependerá de la habilitación de los espacios con las condiciones necesarias de seguridad y accesibilidad.
Una Comisión Mixta para ampliar los espacios
El acuerdo firmado este miércoles también contempla la creación de una Comisión Mixta para gestionar la relación entre el Ministerio y la asociación cesionaria. Fuentes del CSA indican que ambas partes contemplan la posibilidad de ampliar progresivamente los espacios cedidos, sin que ello implique que esté garantizada la recuperación de todo el territorio que utilizaba el centro social antes de su cierre por obras.
En cualquier caso, desde la asociación se considera que la firma asegura jurídicamente el retorno del CSA y abre una vía para extenderlo, cuyo resultado dependerá del trabajo posterior.
El acuerdo también recoge la asunción de determinados gastos y responsabilidades por parte del Ministerio, según la información facilitada por el CSA, aunque no se ha detallado el alcance de esas obligaciones.
El nuevo acuerdo sustituye al de 2023
El documento firmado este miércoles extingue el acuerdo de 2023 y establece un nuevo marco para la utilización de los espacios. Desde la asociación subrayan que la diferencia principal respecto a marzo es el paso de un anuncio a una autorización formal, con garantías y compromisos concretos trabajados desde la Asamblea.
La cesión al CSA ya estaba contemplada en la comunicación de Cultura del pasado marzo. Entonces, el Ministerio presentó el compromiso como resultado de meses de trabajo con Remontada Tabacalera, colectivo en el que participan el propio CSA y entidades como el Sindicato de Inquilinas de Madrid, 8M Lavapiés, la Oficina de Urbanismo Social y Red Interlavapiés.
La firmante es ahora la Asociación CSA La Tabacalera de Lavapiés, que reivindica la continuidad del proyecto autogestionado iniciado en 2010 y de un proceso con antecedentes desde 2004.
Primera asamblea en perspectiva
El CSA contempla celebrar una primera asamblea en la que ver cómo retoman la actividad desde la autogestión antes de las elecciones del 29 de noviembre. Esta se celebraría en el Patio de la República, que, según explica, ha pasado de estar cerrado a ser público.
Tras más de tres años fuera del recinto, el proyecto afronta así una nueva etapa. La recuperación de la actividad comunitaria convivirá con la transformación del conjunto de Tabacalera, donde Cultura impulsa el Centro de Producción y de Residencias Artísticas creado por real decreto en marzo de 2025.
"El Molino Rojo, los huertos, los espacios de creación, los talleres, los encuentros y las iniciativas culturales y sociales que han habitado La Tabacalera forman parte de una historia colectiva que queremos seguir desarrollando. También queremos reconocer a quienes han mantenido esa historia en movimiento durante el cierre y a quienes, desde 2004, han impulsado el proceso hasta aquí. Más allá de abrir las puertas, volver significa recuperar un lugar de autoorganización colectiva, de encuentro, creación, aprendizaje, convivencia y participación, y seguir haciendo real un mundo mejor, abierto a las necesidades culturales y comunitarias de la sociedad", ha publicado La Tabacalera en la cuenta de instagram del CSA.
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