16 de julio de 2024

Luis Lladó (Barcelona, 1874-México, 1946) fue un fotógrafo que durante el primer tercio del siglo XX estuvo a sueldo de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid y del Patronato Nacional de Turismo y colaboró con publicaciones como la revista Arquitectura, entre otras. El Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS-CSIC) acaba de difundir, digitalizados, los 5.879 negativos fotográficos que custodia de sus trabajos, producidos entre 1900 y 1939, y que están disponibles para su consulta en el portal Simurg.

La mayoría de sus imágenes muestran patrimonio artístico y arquitectónico, vistas de paisajes y ciudades, retratos, industria y maquinaria. Entre todas ellas podemos encontrar una serie que dedicó al Teatro Pavón, gracias a las cuales podemos ver cómo lucía este emblemático lugar del actual Embajadores-Lavapiés en fechas muy próximas a las de su construcción, hecho que tuvo lugar entre los años 1924 y 1925. El CSIC data estas imágenes entre los años 1925 y 1936.

Fachada del Teatro Pavón, 1925 | Luis Lladó, Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales
Vista de la platea y de los palcos desde el escenario | Luis Lladó, Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales
Cafetería del Teatro Pavón | Luis Lladó, Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales
Vista del bar | Luis Lladó, Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales
Anfiteatro y palcos | Luis Lladó, Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales
Platea y palcos | Luis Lladó, Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales
Vista del bar | Luis Lladó, Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales
Anfiteatro, palcos y escenario | Luis Lladó, Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales
Fachada del Pavón desde calle Embajadores, 1925 | Luis Lladó, Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales

SOBRE EL PAVÓN

El teatro Pavón se inauguró un 11 de abril de 1925 y fue construido por orden de la empresaria Francisca Pavón Casas, de la que toma el nombre, sobre unos terrenos de su propiedad. El arquitecto encargado de edificarlo fue Teodoro Anasagasti, quien empleó 700.000 pesetas en levantarlo, creando una de las primeras muestras de art decó que pudieron verse en la ciudad.

La sala abrió con capacidad para 1700 personas, cifra que se reduciría con el tiempo, y fue una apuesta arriesgada porque, según la prensa de la época, cuando arrancó el teatro en Madrid estaba en crisis y el Pavón venía a ser la sala número 35 de una ciudad que tenía más espacios de estos que cualquier otra capital europea. Su primera función fue benéfica, tuvo lugar un Sábado de Gloria y a ella asistió el entonces reyes de España, Alfonso XII.

Sobre el Pavón, su ubicación y apariencia decía en 1925 la revista de arquitectura La Construcción Moderna: “Está emplazado en los números 11 a 15 de la calle de Embajadores con vuelta a la de Dos Hermanas, habiéndose instalado en la planta baja un bar en comunicación directa con el teatro, que tiene el carácter de popular y de barrio o sector. Respondiendo a este carácter, su decoración interior es muy sobria, reflejando, no obstante, la sala, y más especialmente las fachadas, la originalidad que se destaca en todas las producciones del autor del proyecto y director de las obras, arquitecto Sr. Anasagasti, al que se deben el Real Cinema, el Monumental Cinema y el teatro cine del Cisne, además de la terminación del magnífico teatro Fontalba, que empezó su padre político, el arquitecto decano del Ayuntamiento de Madrid, Sr, López Salaberry”.

Por su parte, en lo publicado también en 1925, con motivo de su inauguración, en El Heraldo de Madrid encontramos más detalles sobre el aspecto interior del teatro: “La sala, de tonos claros y de sobria y elegante decoración, es de las más capaces y cómodas de la corte . Tiene dos pisos de palcos y unas butacas de anfiteatro —en número de 900— , desde las que se abarca perfectamente la escena y se oye sin ningún esfuerzo. Los vestíbulos son amplios, y las dependencias, tanto las destinadas a los espectadores como las del escenario para el servicio de los artistas, espaciosas y profusamente iluminadas”.

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